febrero 25, 2021

Estrés parental: ¿Cómo prevenirlo y enfrentarlo?

El estrés se presenta en distintos momentos de la vida de una persona, sobre todo, cuando se enfrenta a tareas o situaciones muy difíciles, cambios o presiones impuestas que puede llevarlos a experimentar diversas emociones. 

A lo largo del desarrollo de las sociedades, se ha considerado que muchos padres asumen el rol de madre o madre teniendo poca preparación para asumirla, ello posiblemente a la falta de interés por encontrar información o por la poca publicidad para mejorar las acciones sobre los cuidados básicos del hijo y su desarrollo en las políticas públicas peruanas, desencadenando a que actúen conforme a su sentido común o en base a recomendaciones de familiares las cuales en ocasiones pueden ser contraproducentes o equívocas donde los cuidadores principales del niño van experimentando, en esta etapa, dudas, temores, frustraciones y estrés. 

También, las creencias y/o expectativas tradicionales en la sociedad referente a las acciones maternas y paternas, hacen que ellas y ellos se sientan en la obligación de asumir estas funciones pre-establecidas y, así no lo sientan, dar a entender un estado de armonía y felicidad ante la llegada de una hija o hijo poniendo en alto o en pausa, no sólo metas profesionales o proyectos personales, sino también llevándolos a ocultar o disfrazar el agotamiento, malestar y desesperación, para no ser etiquetados como “malos” padres o madres. Es por ello que en el mundo académico no se evidencia o se detecta el desborde de estrés, o la magnitud del problema; por ello, es fundamental seguir realizando investigaciones sobre esta área pero no sólo con madres y padres que tengan hijas e hijos con algún malestar físico o psicológico, sino también con padres y madres que tengan hijos e hijas sin complicaciones saludables.

Los estresores diarios

Los estresores diarios son aquellas situaciones cotidianas que producen malestar cuando se acumulan, llamadas también estresores menores; estos son más constantes y menos impactantes por sí solos que los eventos vitales. En el caso de estrés parental se debe a la conglomeración de estresores diarios, de sucesos vitales o como estrés de rol. En la situación frente al cuidado de hijos e hijas, el llanto del niño, el acompañamiento al centro educativo, la aplicación continúa de límites y reglas o atender las necesidades constantes del niño puede ejemplificar algunos de los estresores diarios. Si bien son de bajo impacto, pero una mayor constancia, el padre o la madre no tiende a enfrentarlos de forma tan activa en comparación con los sucesos mayores, lo que puede ocasionar mayores dificultades en el ejercicio de la paternidad o maternidad.

Las relaciones y vínculos familiares generan tensión en los padres respecto de su rol dentro de la crianza del niño; los progenitores experimentan estrés debido a la relevancia de su función como padre y de la necesidad de cumplir con las expectativas que tienen sus hijos de ellos, de lo que espera la sociedad y sus propias expectativas en el cumplimiento de su rol. Las madres y padres que describen a sus hijos como más complejos y con interacciones paterno-filiales más disfuncionales, muestran altos índices de estrés; lo que a su vez, impacta de forma directa sobre las conductas del niño o niña generando dificultades para el acomodamiento conductual.

También, recordemos que el estrés son las reacciones internas de un ser vivo ante la necesidad de adaptarse a un situación nueva que lo puede sobrepasar, esta habilidad de adaptación, puede ayudar a lograr a hacer lo que se tiene planificado. Trae esperanza y excitación a las vidas, como las vacaciones o una fiesta familiar. Ayuda a crecer y a cambiar, evitar el peligro y esforzarse por lograr un objetivo. 

Manejar el estrés no significa eliminarlo, sino trabajar con éste para convertirlo en una fuerza positiva y excitante en la vida, según American College of Cardiology, brinda las siguientes sugerencias de prevención y afrontamiento frente a la sensación de estrés: 

Maneras de disminuir el estrés (Prevención): 

  • Organizar el tiempo: Priorizar, planificar las actividades de cada día. 
  • Tomar decisiones para un estilo de vida saludable: Descansar lo suficiente, alimentación saludable, evitar beber alcohol o fumar, hacer ejercicio. 
  • Conseguir redes de apoyo de amigos y familiares: Recibir ayuda hace más aptas a las personas para afrontar los desafíos de la vida. 
  • Cambiar la forma en que piensa: Ser más optimista. 
  • Aprender mejores formas de resolver problemas y de comunicar lo que se siente y piensa: Asegurarse de que las personas realmente entiendan lo que se está diciendo. 
  • Hablar con un experto: Hablar con un amigo o un familiar puede ser útil, pero en otras ocasiones conviene ver a un experto en salud (psicólogo).

Formas de hacerle frente cuando no se puede evitar el estrés (Afrontamiento): 

  • Hacer ejercicio de manera regular: Se recomienda hacer ejercicio entre una a dos horas de actividad a la semana. 
  • Escribir: Diarios, cartas, etc.
  • Expresar lo que se siente y piensa: Hablar, reír, llorar y expresar el enojo es parte importante de la sanación emocional. 
  • Hacer algo que se disfrute: Realizar un pasatiempo u otra actividad saludable de recreación. 
  • Hacer actividades que relajen el cuerpo: Ejercicios de relajación muscular, masajes, aromaterapia. 
  • Hacer actividades que relajen la mente: Música relajante, el humor, etc.

 

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