El retorno de los niños a las calles: una libertad con condiciones

Mateo tiene seis años, vive en San Miguel y está listo para salir de casa mañana. Sus padres le han explicado que no será un paseo usual: tendrá que mantenerse junto a su mamá, no acercarse a nadie y regresar en media hora. Él tiene ya su mascarilla y unos lentes de protección. “Me he sentido mal. No me gusta estar encerrado y extraño a mis amigos”, le dice Mateo a su mamá, Karina Becerra, cuando ella le pide que describa sus emociones acumuladas en estos 63 días de cuarentena.

En San Juan de Lurigancho, Micaela, de nueve años, y Camila, de quince, se mantendrán en casa. Sus padres han decidido primero verificar cómo se acata la medida en estos primeros días. “Micaela está esperando el lunes, pero vivimos en el distrito con mayor cantidad de contagios de COVID-19 y tenemos a un adulto mayor en casa. Decidimos esperar”, explica Rocío Maldonado. Su preocupación aumenta porque existe la sospecha de un caso positivo en su cuadra.

Facundo, de cuatro años, vive en Independencia y frente a su casa hay un parque. Su papá percibe que los días de cuarentena han aumentado su irritabilidad y fastidio. “Se asoma por la ventana y me dice que no ve al virus y que ahora sí puede salir”, cuenta Marco Fajardo. Él y su esposa han acordado que por ahora ni Facundo ni su hermano Rodrigo, de 14, saldrán. “No podremos mantenerlos encerrados, pero nuestro gran temor es que se contagien”, contesta Marco.

En Barranco, Sarah Kerremans saldrá en dos turnos con sus cuatro hijos. Ella considera importante que ellos tengan un momento al aire libre, luego de estos días de confinamiento. “Si cumplimos con las indicaciones de seguridad, el riesgo de contagio es mínimo”, dice. Sarah es belga radicada en el Perú y ha estado al tanto de las disposiciones adoptadas para los niños en Europa. Cree que estas deben aportar experiencia para que aquí los padres no cometan errores que expongan a los niños.

DECISIÓN Y POLÉMICA

Desde que el presidente Martín Vizcarra anunciara que a partir del lunes 18 se permitirán salidas limitadas y opcionales de niños hasta los 14 años, las opiniones se han polarizado. Un gran porcentaje de padres opina que es arriesgado permitir que los niños salgan a las calles. Una de las referencias recurrentes en contra de la medida es el caso de España, donde se reportó un incremento de 30% de contagios en niños luego de que se permitieran las salidas. Las autoridades sanitarias españolas han dicho que “es pronto” para saber si hay realmente una mayor transmisión entre los niños, o si se trata de “oscilaciones habituales” en las estadísticas epidemiológicas.

En el Perú, la decisión fue discutida durante casi cuatro semanas por un grupo de especialistas, quienes advirtieron que el confinamiento impacta negativamente en la salud mental de los menores. De acuerdo con el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec), en el Perú hay 8’855.778 menores de 15 años.

El psiquiatra Yuri Cutipé, director Ejecutivo de Salud Mental del Ministerio de Salud (Minsa), fue el encargado de sustentar la propuesta ante el presidente Vizcarra y el Consejo de Ministros.

“Son la población más vulnerable y su salud mental depende de los adultos. Están en una etapa de crecimiento y desarrollo de sus habilidades y vínculos sociales. Muchos viven en espacios muy pequeños, sin posibilidad de interactuar directamente con sus compañeros y eso impide el desarrollo saludable físico y mental”, explica Cutipé.

El especialista menciona que entiende el temor de los padres y les aconseja “seguir su intuición” para decidir si sus hijos saldrán o no a la calle, pero remarca que la salida es opcional y debe realizarse solo cuando exista un compromiso de los adultos de cumplir con los protocolos de distancia física e higiene. Esa, dijo, es la única garantía que la salida no tenga efectos negativos.

“En general, lo que siempre decimos es que hay que hacerle caso al miedo. El miedo es una emoción humana que ha contribuido a que sobrevivamos como especie. Esta medida opcional le devuelve la potestad a los padres para que, de acuerdo a las necesidades y a sus medidas de seguridad, puedan decidir si salir o no con sus hijos”, recomienda el psiquiatra.

UN ESPACIO PARA REDUCIR ANSIEDAD

Úrsula Luna-Victoria Kuon, directora de Educación Inicial del Ministerio de Educación (Minedu), menciona que si bien las salidas son un derecho de los niños, estas no deben ser forzadas ni obligatorias. Añade que será responsabilidad de cada adulto cautelar la salida de los niños. “Todo será directamente proporcional al comportamiento de la ciudadanía”, dice.

Úrsula Luna-Victoria subraya que esta medida de desplazamiento excepcional trae consigo un gran reto, el que la ciudadanía siga las instrucciones con responsabilidad y prudencia. De otro lado, la funcionaria hace énfasis en que la situación de hacinamiento en la que viven millones de familias genera espacios de violencia y maltrato, y las salidas limitadas buscan brindar espacios de “respiro” al niños como a los adultos.

“Creo que si actuamos con responsabilidad, anticipándoles a nuestros niños las medidas de seguridad e higiene y si buscamos que sea un encuentro distinto: lúdico, inventando nuevas formas de saludarnos y jugar, las cosas van a marchar bien”, opina Luna-Victoria.

Daniel Contreras, jefe de Educación en Unicef en el Perú, recomienda a los padres informales a sus hijos el contexto de la crisis y las condiciones de la salida. Además, aconseja que no usen estos paseos como un castigo o premio.

“Se entiende perfectamente la preocupación de los padres y madres. Lo primero que habría que decir es que si se siguen las recomendaciones tienen bajísimo riesgo de contagio. Antes de la salida, hay que explicarle a los niños que lo harán por poco tiempo y con condiciones. Es aconsejable preparar la salida con ellos. Una recomendación clave es que incorporemos este espacio de 30 minutos a la rutina diaria. No hay que forzar a los niños si existe temor”, declara Contreras.

El especialista menciona que desde Unicef han recomendado al Gobierno extender la opción de salidas limitadas a los adolescentes de 15 a 17 años que ahora mismo están en un limbo.

“Sabemos que existe incomodidad por la prohibición de sacar juegos. En el caso de las bicicletas, se tomó la decisión porque es más fácil que el niño o adolescente se aleje y el adulto pierda el control de la situación. Muchos podrán responder que pueden tener el escenario controlado pero habrá otro grupo que no podría asegurarlo. Hay que pensar que se toma una decisión no solo en beneficio de mis niños sino de todos los niños”, expresa Contreras.

¿CÓMO PROTEGER LA SALUD MENTAL DE LOS NIÑOS?

Lorena Pastor, magíster y psicóloga psicoterapeuta con especialidad en niños y adolescentes, opina que . estas salidas motivarán un buen comportamiento en el hogar donde hay niños que han empezado a realizar pataletas o presentar conductas inadecuadas y negativas. Aconseja a los adultos explicarle a los menores que obligatoriamente seguirán normas de higiene y distanciamiento social.

“El niño puede salir a la puerta de su casa, caminar a la esquina y regresar. Si es necesario que cambie de ambiente para mejorar su estado anímico y autoestima. En ese caso hay que tener mucha creatividad para variar o cambiar las actividades. Los padres han caído en un nivel de pánico, tensión y temor extremo y no los culpo, la mayoría de personas lo estamos pasando pero este temor extremo se lo transmiten a los niños”, indica Pastor.

La psicóloga aconseja a los padres a utilizar herramientas lúdicas para explicar a los menores la situación por la que estamos pasando, pero que no busquen asustarlos porque ellos pueden tergiversar la información que reciben. Respecto a los adolescentes, Pastor recomienda que los padres o tutores utilicen los espacios fuera de casa para poder conversar con ellos.

Finalmente, el médico neumólogo Herbert Cuenca de la Clínica Respira Vida, recomienda a los adultos que si luego de la salida los niños o adolescentes estos presentan algún síntoma de resfrío o problema respiratorio no se alarmen. Cuenca explica que en esta época del año, es usual que se registren este tipo de incidencias pero que no están necesariamente vinculadas con el COVID-19.

Cuenca aconseja a los padres y tutores a estar al tanto de signos de alarma de una posible neumonía: falta de aire que no deja dormir, malestar y decaimiento total, falta de apetito y fiebre por encima de los 38°C. De ser este el caso, sí deben llevar a los menores de emergencia a un centro médico.

DATOS

A través de una encuesta en línea, El Comercio consultó entre sus lectores si saldrían con sus hijos a la calle, a partir de mañana, lunes. Un 81,9% respondió que no y un 18,1% dijo que sí. La encuesta en línea duró 72 horas desde el miércoles 13. Participaron 7.505 lectores.

  • El ministro de Educación, Martín Benavides, reiteró que la salida de los niños dependerá de la decisión de cada familia y debe realizarse de manera responsable.
  • El Colegio de Psicólogos del Perú aconsejó al Gobierno postergar la salida de los menores hasta que disminuyan los casos de contagio de COVID-19.

Fuente: El Comercio

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